Riesgos del embarazo precoz

Riesgos del embarazo precoz

Cada año, más de 500.000 mujeres mueren por complicaciones del embarazo y el parto: son los riesgos del embarazo precoz. Por cada mujer que muere, otras veinte desarrollan infecciones y problemas de discapacidad graves, sumando más de 10 millones de mujeres que sufren diferentes consecuencias del embarazo cada año. Estos casos se dan más en las zonas donde el matrimonio precoz es una práctica común y las adolescentes casadas están bajo presión para quedar embarazadas.

Para evitar esto, es importante que las mujeres retrasen su primer embarazo hasta que alcancen, al menos, 18 años de edad, ya que esto ayuda a asegurar un embarazo y parto más seguros. También reduce el riesgo de que el bebé nazca prematuro y / o con bajo peso al nacer.

El riesgo de muerte materna relacionada con el embarazo y el parto en adolescentes entre 15 y 19 años de edad es de unas 70 mil muertes al año. En los adolescentes menores de 15 años de edad, estos riesgos son considerablemente más altos. Ellas tienen más probabilidades de morir en el parto que las mujeres que están en su veintena.

La hipótesis de nacimiento difícil y peligroso es mayor en las adolescentes que en una mujer adulta y la consecuencia directa es que los bebés nacidos de madres muy jóvenes tienen más probabilidades de morir antes de cumplir un año de edad. El embarazo en la adolescencia, en especial hasta los 16 años de edad, incluye riesgos físicos, psicológicos y sociales, a veces muy graves.

En el caso de las madres adolescentes, por no tener una cuenca totalmente desarrollada, se pueden sufrir consecuencias graves, tales como la eclampsia, parto prematuro, parto prolongado, parto obstruido, fístulas, anemias y muerte del bebé y / o muerte materna. Cuanto más joven es la madre, más riesgos existen, tanto para ella como para el feto.

Sin embargo, no sólo los adolescentes están en riesgo. Después de los 35 años, los riesgos para la salud asociados con el embarazo y el parto surgen de nuevo. Estos riesgos son la hipertensión (presión arterial alta), sangrado, diabetes gestacional, aborto involuntario y anomalías congénitas para el niño.

Las madres adolescentes menores de 20 años tienen más probabilidades de dar a luz prematuramente.  Estos bebés corren un alto riesgo de desarrollar problemas de salud tales como bajo peso al nacer. Además, la muerte materna y fetal es mayor cuanto menor es la edad de la embarazada.

Estos riesgos son también pueden derivar de los malos hábitos alimenticios de las madres, el hecho de que estas fumen, beban alcohol o consuman otras drogas perjudiciales para el embarazo.

La probabilidad de que las madres adolescentes mueran debido a complicaciones durante el embarazo también se duplica respecto a un embarazo con edades estándar.

Consecuencias del embarazo precoz: problemas psicosociales

Además de los cambios físicos y emocionales que tienen lugar durante la adolescencia, se añaden problemas psicosociales relacionados con el embarazo y con la falta de apoyo de los que rodean a la embarazada precoz. De esta forma, la aparición del embarazo puede dificultar la relación con los padres y promover la exclusión social respecto de amigos y compañeros de instituto.

Surge un miedo al cambio en la relación con el novio y el grupo de amigos y la consiguiente dificultad para encontrar un espacio para hablar de los miedos y las dudas sobre la situación vivida.

La vida de la madre adolescente y el bebé tiende a ser difícil debido a la tendencia al abandono escolar prematuro. Sin una educación adecuada es probable que la madre no tenga las habilidades necesarias para conseguir un empleo y mantenerlo, aumentando así las probabilidades de vivir en la pobreza. El bienestar emocional es muy importante para la joven mujer embarazada y el bebé.

¿Es posible evitar todos estos riesgos del embarazo precoz?, ¿existe una solución fiable 100% que ayude a los países a erradicar esta situación cada vez más creciente?