Historia del embarazo precoz

Historia del embarazo precoz

El embarazo se llama embarazo en la adolescencia porque se producen en jóvenes menores de 21 años que, por tanto, están en pleno desarrollo de esta fase de la vida – la adolescencia. Este tipo de embarazo, en general, no fue planeado o deseado y se produce en medio sin relaciones de estabilidad. En Brasil las cifras son alarmantes.

Cabe señalar que el embarazo temprano no es sólo un problema de las niñas. No podemos olvidar que, aunque los chicos no tienen las condiciones biológicas necesarias para quedar embarazada, un niño no está diseñado para una persona. Y si es la chica que tiene la difícil tarea de llevar en el vientre materno, el niño, durante todo el embarazo, para hacer frente a las dificultades y los dolores de parto y lactancia las crías después del nacimiento, el niño no puede evitar su participación en de la responsabilidad. Así que cuando un adolescente se embaraza, no es sólo su vida que sufre cambios. El padre, al igual que las familias de ambos también pasan por el difícil proceso de adaptación a la situación imprevista e inesperada.

Así surge la pregunta: ¿por qué es esto así? El mundo moderno, especialmente durante el siglo XX y principios del siglo XXI ha sufrido muchos cambios en los diferentes ámbitos: económico, político, social.

Esta situación favoreció el surgimiento de una generación cuyos valores éticos y morales están desgastados. El exceso de información y la libertad que reciben estos jóvenes llevan la trivialización de cuestiones como el género, por ejemplo. Esta liberación sexual, acompañado por la falta de límite y la responsabilidad es una de las razones que favorecen la incidencia del embarazo adolescente.

Otro factor que debe destacarse es la remoción de los miembros de la familia y la estructura familiar. La separación, es el ajetreo del día a día, los padres están cada vez más lejos de sus hijos. Esto también dificulta el diálogo entre padres e hijos, le da al adolescente una libertad sin responsabilidad. A menudo sucede que no tienen a nadie para responder a su rutina diaria, estado buscando a los padres o tutores sólo cuando el problema ya está instalado.

La desinformación y la fragilidad de la educación sexual también son cuestiones problemáticas. Las escuelas y los sistemas educativos están mucho más preocupados por dar cuenta de los asuntos denunciados en la prueba de acceso, como la física, la química, portugués, matemáticas, etc., que para hablar de cuestiones de carácter social. Así, temas como la sexualidad, el embarazo, las drogas, entre otros, se limitan, a menudo a los proyectos, ferias de ciencias, semanas temáticas, entre otras acciones específicas. Los gobiernos, por su parte, también se limitan a campañas esporádicas. Aun así, en general, estas campañas no sobresalen en la conciencia, pero sólo la información acerca de la anticoncepción. Los padres, como se mencionó anteriormente, además de los niños lejanía, luchando para hablar sobre estos temas. Esto es debido a una formación moral que tenían. Ante esta realidad el número de padres y madres adolescentes está creciendo cada día.

La adolescencia es ya una compleja etapa de la vida. Además de las hormonas, que en esta etapa surgen causando los más diversos cambios en la atención de los adolescentes y otros temas impregnar las mentes de los jóvenes: la escuela, ingreso a la universidad, profesión, etc.

El embarazo, a su vez, es también un paso complejo en la vida. Tener un hijo requiere deseo de tanto el padre como la madre, pero no todos. Actualmente, con problemas como la inestabilidad económica y el aumento de la violencia, se necesitan, además de una gran cantidad de conciencia y responsabilidad, una amplia planificación. Cuando eso sucede, la inminencia de problemas se producen es muy grande.

Los primeros problemas todavía pueden aparecer en el embarazo temprano y van desde el riesgo de aborto espontáneo – causada por la desinformación y la falta de atención médica – con el riesgo de la vida – el resultado de actitudes desesperadas e irresponsables, como el consumo de drogas abortivas.

Aborto además de ser un delito en nuestro país, es una de las principales causas de muerte en mujeres embarazadas. Al ser una práctica criminal no existen servicios especializados que obliga a las mujeres que optan por esta estrategia, a que presenten a los servicios precarios, verdaderos mataderos de seres humanos, poniendo en peligro sus vidas.

Otro problema es el rechazo de las familias. Siguen siendo muy comunes los padres que abandonan a sus hijos en estos momentos tan difíciles, cuando deberían proporcionar toda la atención y asistencia. Tenemos que pensar que este no es el momento para castigar, al menos no de esa manera, el hijo o hija.

En otras situaciones, la solución se prepara matrimonio de los padres. Aunque hoy en día hay pocos y sólo en las regiones del interior de los casos de matrimonios forzados con el fin de reparar el mal hecho, bodas improvisada, acordado entre las familias sigue siendo ampliamente aplicado. Los adolescentes en esta situación suelen ser meros observadores y, en general no se opone a la decisión tomada por los padres. Esto sucede tanto por la inexperiencia como una culpa que llevan o simple falta de una mejor solución condiciones puntuales. El agravante de esta situación son los conflictos después del matrimonio, que muy a menudo terminan en separación, causando una situación de estrés no sólo para los padres, sino también para el bebé.

La adolescencia es el tiempo para la educación escolar y la preparación para el mundo del trabajo. La ocurrencia de embarazo durante esta fase, por lo tanto, el retraso significa o incluso la interrupción de estos procesos. Lo que puede poner en peligro el principio de su carrera o desarrollo profesional.