Consecuencias del embarazo precoz

Consecuencias del embarazo precoz

El embarazo precoz tiene lugar en adolescentes jóvenes que no superan los 21 años y que, por tanto, están en pleno desarrollo.

Por norma general, el embarazo precoz tiene lugar sin haber sido planeado y mucho menos deseado. Por eso, se produce en medio de relaciones poco estables o sin ningún tipo de estabilidad, siendo muy alarmantes las cifras de algunos países determinados, como puede ser Brasil. Pero, ¿cuáles son las consecuencias de un embarazo precoz?

1.-Cambio de vida para la pareja y la familia

En primer lugar, cabe señalar que el embarazo temprano no es sólo un problema de las niñas. No podemos olvidar que, aunque los chicos no tienen las condiciones biológicas necesarias para quedar embarazados, un niño no está diseñado para una sola persona. Con esto queremos decir que la chica tiene la difícil tarea de llevar el feto en el vientre materno durante 9 meses, hacer frente a las dificultades y los dolores del parto y después encargarse de la lactancia del niño una vez tenga lugar el nacimiento. Pues bien, el niño o varón también tiene cierta responsabilidad pero, en la mayoría de casos de embarazos precoces, debido a la edad de la pareja, esta responsabilidad no llega a asomar por ninguna parte.

Además, no solo la pareja está involucrada. La consecuencia inmediata de un embarazo precoz es la integración de los padres de ambos en el embarazo. De esta forma, cuando un adolescente se embaraza, no es sólo su vida la que sufre cambios: los padres también pasan por el difícil proceso de adaptación a la situación imprevista e inesperada que surge con el embarazo de su hija.

En muchos casos, la consecuencia directa tras la comunicación de un embarazo precoz es el rechazo de las familias. Siguen siendo muy comunes los padres que abandonan a sus hijos en estos momentos tan difíciles, cuando deberían proporcionar toda la atención y asistencia que necesitan. Tenemos que pensar que este no es el momento para castigar, al menos no de esa manera, al hijo o hija.

2.- Adolescencia como etapa de la vida

La adolescencia es ya una compleja etapa de la vida. Además de las hormonas, que en esta etapa surgen causando los más diversos cambios en la atención de los adolescentes,  otros temas se posicionan en las mentes de los jóvenes: la escuela, ingreso a la universidad, profesión, etc. Pues bien, el embarazo, a su vez, es también un paso complejo en la vida. Tener un hijo requiere deseo,  tanto del padre como de la madre, pero no sucede en todos los embarazos precoces, por desgracia.

Para tolerar un embarazo precoz se necesita una gran dosis de conciencia y responsabilidad, una amplia planificación y por supuesto, estabilidad económica. Reunir todos estos requisitos a edades tan tempranas resulta prácticamente imposible y de ahí deriva el fracaso de gran parte de los padres adolescentes, aunque evidentemente no se puede generalizar.

3.- Riesgos para la madre y el feto

Los primeros problemas pueden aparecer en el embarazo precoz y van desde el riesgo de aborto espontáneo, causado por la desinformación y la falta de atención médica, hasta el riesgo de la vida de la madre, resultado de actitudes desesperadas e irresponsables, como el consumo de drogas abortivas.

Además, los bebés que llegan al mundo de la mano de una madre adolescente pueden traer problemas de peso o de dimensión e incluso otro tipo de afecciones que derivan de la poca preparación del cuerpo de la madre.

Existen muchas más consecuencias del embarazo precoz, ¿podremos detener estos embarazos en un futuro cercano?